Broadway Danny Rose. Ganadores y perdedores…
Se trata de un canto a los perdedores de manera más directa de lo habitual en la filmografía de Allen. El empuje ante la vida del incansable representante teatral que debe solventar los problemas personales de sus artistas y cargar con ellos, se muestra como un motor de esperanza para los que le rodean. Alguien aparentemente iluso realmente mueve a las personas a sacar lo mejor de sí mismas. Nunca obtiene recompensa por ello, todo lo contrario, cuando los artistas evolucionan y ya no le necesitan no dudan en abandonarle.
Las personas fracasadas son muchas veces las más ricas y fuertes interiormente, detrás de un éxito se esconden múltiples inseguridades e inestabilidades, la película refleja que el mundo habitualmente es justo lo contrario de cómo se muestra. Se contraponen los valores morales de un representante teatral judío frente a la actuación insensata de la mafia. Ambas son maneras extremas de vivir.
La moral judía se caracteriza por sus remordimientos, sus dilemas, y básicamente por su sentido de la culpabilidad, heredada por el cristianismo. Personas que sacrifican su bienestar por el bien de los otros, lo que supone un mal negocio siempre. Sin embargo son necesarios y útiles. Otro camino en la vida es el de pensar en uno mismo y asegurarse el bienestar personal. La deformación extrema o esperpento más representativo es la mafia; practicidad, ningún dilema moral, evitar por encima de todo la culpa, porque impide resolver el conflicto de manera rápida y eficaz.
El momento en que ambos protagonistas, tras ser inmovilizados cuerpo contra cuerpo, consiguen liberarse gracias a un supuesto truco de magia, demuestra que lo inútil puede volverse útil cuando cambian las circunstancias, siempre que haya una persona preparada para darse cuenta de ello, como el tierno Danny Rose.


Blog compatible con Dispositivos Móviles.
Comentaristas más activos